Un grupo de senadores republicanos ultraconservadores anunció el domingo que presentará a la consideración del pleno una iniciativa de ley similar al marco de principios presentado a finales de enero por la Casa Blanca: darle la ciudadanía a 1.8 millones de dreamers a cambio de $25,000 millones para reforzar la seguridad en la frontera, construir el muro, aumentar los arrestos de indocumentados y acelerar las deportaciones.

El plan asoma dos días después de la aprobación en el Congreso de un pacto de presupuesto de dos años que permitió reabrir el gobierno. La iniciativa contó con respaldo demócrata tras el compromiso del liderazgo republicano de iniciar a partir de esta semana un debate migratorio para tratar el futuro de los soñadores.

El grupo de legisladores está encabezado por los senadores Tom Cotton (Arkansas) y David Perdue (Georgia), quienes en marzo del año pasado presentaron el proyecto de ley S. 354 que en agosto respaldó el presidente Donald Trump. La iniciativa sirvió de base para la elaboración del marco de principios que el presidente entregó en enero como condición para debatir el futuro de los soñadores.

Otros cinco legisladores republicanos patrocinan el plan: Chuck Grassley (Iowa), Tom Tillis (Carolina del Norte), John Cornyn (Texas), James Lankford (Oklahoma) y Joni Ernst (Iowa), todos ellos críticos de una reforma migratoria que otorgue beneficios a indocumentados.

El plan republicano asegura que proporciona seguridad jurídica a los jóvenes indocumentados que entraron al país antes de cumplir los 16 años de y se les conoce como dreamers, al tiempo que evitaría que otros caigan en el mismo limbo legal en el futuro.

El grupo de senadores republicanos añade que el plan “refleja el marco de propuesta de la Casa Blanca” presentado a finales de enero, “otorgando una oportunidad generosa” para que aproximadamente 1.8 millones de inmigrantes elegibles para DACA o que ya tengan el beneficio, sean elegibles para la ciudadanía mientras se fortalecen las medidas de seguridad fronteriza y se reduzca la inmigración ilegal.

Los demócratas han rechazado el plan ultraconservador republicano y advierten que, de ser aprobado, colocaría a unos 9 millones de indocumentados al borde de la deportación de Estados Unidos.

Además de ofrecer un camino a la ciudadanía para 1.8 millones de dreamers, el proyecto de ley republicano incluye entre otras medidas:

Construir el muro a lo largo de la frontera con México
Instalación de radares y sistemas de alta tecnología en la frontera oara detener la inmigración ilegal
Contratación de nuevos agentes para la Patrulla Fronteriza
Contratar nuevos agentes para la Oficina de Inmigración y Aduanas
Limitar lo que ellos denominan inmigración en cadena (reunificación familiar). Restringirla solo a cónyuges e hijos menores de edad solteros de residentes y ciudadanos.
Eliminar la Lotería de Visas y reasignar las 50 mil residencias legales permanentes para eliminar la espera de familiares que ya tienen aprobado el trámite
Descongestionar las cortes de inmigración
Limitar la política de asilo
Acelerar las deportaciones
“Este es el único proyecto de ley que tiene la posibilidad de convertirse en ley, porque es el único proyecto que realmente resolverá el problema subyacente”, dijo Cotton en un comunicado. “Protegerá a aquellos elegibles para DACA, pero también se asegurará que en el futuro no haya más indocumentados”.
“Este proyecto de ley es generoso, humano y responsable, y ahora debemos enviarlo al escritorio del presidente”, añadió el legislador por Iowa.

“Nuestra propuesta es respaldada por el Presidente, quien ha recorrido un largo camino para llegar un compromiso”, dijo Grassley. “Esta es la única propuesta del Senado que tiene alguna posibilidad de aprobar la Cámara de Representantes y convertirse en ley”, indicó.

La oposición demócrata y los dreamers han criticado el proyecto apoyado por la Casa Blanca. Advierten que deja fuera de toda posibilidad de legalizar sus permanencias a más de 9 millones de indocumentados y afectaría el debido proceso migratorio.

Para ser aprobado, el proyecto requiere 60 votos en el Senado donde los republicanos solo cuentan con 51 asientos. En la Cámara de Representantes hacen falta 218 votos y los republicanos cuentan con 241.

Trump ha advertido que no promulgará ninguna ley si no contiene sus cuatro pilares fundamentales: $25,000 millones para la seguridad fronteriza, eliminación de la lotería de visas, aumentar la seguridad en la frontera (incluyendo más arrestos y deportaciones masivas) y reducir la inmigración legal.