¿Sabías que una lengua desaparece cada dos semanas en promedio? Esa es una de las preguntas planteadas por la UNESCO para este viernes 21 de febrero, cuando se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna.

Al menos el 43% de las 6.000 lenguas que se estima que se hablan en el mundo están en peligro de extinción. “Tan solo unos pocos centenares de idiomas han tenido el privilegio de incorporarse a los sistemas educativos y al dominio público, y menos de un centenar se utilizan en el mundo digital”, de acuerdo con la ONU.

Para la UNESCO, la diversidad lingüística se ve amenazada pues el uso de las lenguas locales está obstaculizado por los modelos de educación monolingües y los enfoques inapropiados para el desarrollo del lenguaje.

“La diversidad lingüística es nuestro tesoro en común. Pero, ¿sabías que una lengua desaparece cada dos semanas en promedio? ¡Debemos proteger la diversidad lingüística!”, publicó la organización en Twitter.

Según el Atlas de las Lenguas del Mundo en Peligro de la UNESCO, actualmente hay unas 3.000 lenguas en peligro de extinción.

De las aproximadamente 6.000 lenguas habladas en el mundo, 3,8% están extintas desde 1950; 9,6% están en situación crítica; 8,95% están en serio peligro; 10,65% están en peligro; y 9,85% están en estado vulnerable, de acuerdo con las estadísticas del Atlas.

La mayor parte de las lenguas en peligro (1.907 lenguas) tienen menos de 10.000 hablantes, mientras que solo 176 lenguas habladas por más de 100.000 personas se consideran vulnerables o en serio peligro.

Según la UNESCO, “en vez de desaparecer, algunas lenguas locales están de hecho floreciendo” en el mundo. Estas lenguas “de evolución rápida” son idiomas transfronterizos.

“Ambas variantes regionales del maorí, que se habla en Nueva Zelandia y en las Islas Cook, y del sami, que se habla en el norte de Europa, se han beneficiado de los esfuerzos de los gobiernos para revitalizar estas lenguas en las década de 1980?, dice la organización.

Entre otras lenguas transfronterizas, están también el kiswahili, una lengua del África subsahariana hablada por 120 a 150 millones de personas, y el quechua, la lengua del antiguo imperio Inca, hablada por unos 8 a 10 millones de personas en Perú, Bolivia, Ecuador, Chile, Argentina y Colombia.

De acuerdo con un tuit de Naciones Unidas, “la mayoría de los idiomas que están en extinción son lenguas indígenas, en parte debido al racismo”.