Cuatro personas murieron en un tiroteo cuando se desarrollaba una fiesta de Halloween en el norte de California, de acuerdo a los primeros reportes policiales. Además de los decesos, los oficiales confirmaron que varios asistentes al evento habían resultado heridos, de acuerdo a información publicada por la cadena de noticias Fox News.

La información fue proporcionada por la Oficina del Sheriff del Condado de Contra Costa, quien por medio de su cuenta de Twitter hizo público el tiroteo que terminó con la vida de cuatro personas, cuyas identidades todavía no fueron dadas a conocer.

Orinda, la ciudad del condado donde se cometió el múltiple crimen queda a unos 50 kilómetros al este de San Francisco. Las autoridades todavía no cuentan con todos los detalles de lo ocurrido durante la fiesta. Tampoco se sabe el paradero del asesino.

El tiroteo ocurrió en una fiesta de Halloween que tenía lugar en una casa alquilada a través de Airbnb hacia las 23H00 locales (06H00 GMT del viernes) en la ciudad de Orinda, según la cadena NBC Bay Area. De acuerdo a un vecino, esa casa en particular ha sido escenario de otras fiestas que “a veces se salen de control”.

Ben Breit, jefe seguridad de Airbnb, le dijo a KTVU que están “investigando urgentemente” lo que sucedió.

El vecino que habló sobre lo ocurrido en la vivienda de alquiler -y que pidió no ser identificado- dijo que vio lo que parecían ser 30 a 50 personas saliendo de la fiesta, corriendo por la ladera para escapar de los disparos. De acuerdo a su relato, escuchó al menos cinco disparos que lo sobresaltaron y luego vio los coches de la policía “volando cuesta arriba”.

Orinda es un poblado tranquilo y de clase económicamente acomodada, de acuerdo a un informe de Fox, con una población de apenas 17 mil habitantes. Hasta anoche estaba clasificada como la segunda “ciudad más amigable” de los Estados Unidos por Forbes años atrás. Muy rara vez se escuchan noticias sobre homicidios o robos en esta área urbana.

Además es el lugar que eligen algunas mega estrellas para encontrar tranquilidad. Allí vive, por ejemplo, Stephen Curry, una de las máximas figuras de la NBA y de Golden State Warriors.

“Es sorprendente” que algo así haya ocurrido en Orinda, dijo el mismo vecino que habló bajo la condición de anonimato. “Se supone que es como un vecindario seguro. Y esto es lo que sucedió”.