El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dijo el domingo tener “razones para creer” quién fue el responsable de los ataques con misiles y drones a las refinerías de Arabia Saudia y aseguró “estar preparado para responder” tan pronto como la culpabilidad sea verificada.

El sábado dos refinerías de la empresa estatal Saudi Aramco en Abqaiq y Khurais recibieron 19 impactos de misiles y drones, causando grandes daños y generando una fuerte suba en el precio del petróleo.

Inicialmente atribuido a los rebeldes hutíes en Yemen, en guerra contra los sauditas, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, luego acusó al régimen de Irán de estar detrás de los ataques.

“El suministro de petróleo de Arabia Saudita ha sido atacado”, comenzó diciendo Trump, por su parte, en su cuenta de Twitter. “Tenemos razones para creer que conocemos al culpable, estamos preparados y listos dependiendo de esta verificación, pero esperamos para escuchar al reino sobre la causa del ataque, y bajo qué términos debemos proceder”, agregó.

A pesar de las declaraciones de Pompeo, Trump evitó nombrar directamente a Irán en el contexto de una presunta reunión con el presidente persa, Hassan Rohani, que se ha mantenido como rumor en los últimos días y que ninguna de las partes ha confirmado ni negado del todo.

Pero sí eligió una frase de origen militar (“lock and loaded”, cerrado y cargado), comúnmente utilizada para indicar apresto para una acción contundente.

Los dichos del mandatario estadounidense llegaron luego de un salto del 5% en el precio del petróleo, ante el temor de una baja en la oferta por causa de los ataques, que llevó a Trump a anunciar el uso de las Reservas Estratégica de Estados Unidos para mantener abastecidos a los mercados.

Por otro lado el príncipe heredero y Ministro de Defensa saudita, Mohammed bin Salman, aseguró que su país “quiere y puede” responder a la “agresión terrorista” de los rebeldes hutíes de Yemen, en un diálogo precisamente con Trump citado por la agencia estatal SPA.

El príncipe también evitó referirse a Irán y optó en cambio dirigirse ante los rebeldes yemeníes, que se atribuyeron el ataque.

Estos milicianos provenientes de las montañas y seguidores del líder Husein Badrudin al Huti, muerto en un operativo en 2004, se alzaron contra el gobierno de Yemen en 2015 y rápidamente tomaron la capital, Saná.

Inmediatamente después, Arabia Saudita organizó junto a Emiratos Árabes Unidos una coalición árabe en apoyo del presidente Abdrabbuh Mansur Hadi, con nueva base en Adén.

Desde entonces se ha librado una intensa guerra civil en el país, el más pobre del mundo árabe, que se ha cobrado numerosas víctimas civiles y ha llevado caos e inestabilidad a la península arábiga.