El 2026 empieza con ventas e inversión corporativa en EE.UU.
Empresas en expansión, crecimiento económico previsto y ganancias del S&P 500 en fuerte aumento en 2026.
Mientras una parte del debate público insiste en que 2026 será un año negativo para la economía, los números que surgen de los organismos oficiales, de los grandes centros de análisis y del propio mercado muestran una realidad distinta. Estados Unidos inicia el año con una base macroeconómica que sigue sosteniendo el desempeño de sus empresas y con proyecciones de crecimiento que, sin ser explosivas, son consistentes con expansión de ventas, márgenes y resultados.
Un cierre de 2025 que dejó una base sólida
El punto de partida para 2026 es un cierre de 2025 con indicadores clave en terreno positivo. El Producto Bruto Interno de Estados Unidos creció a una tasa anualizada superior al 4% en el tercer trimestre de 2025, una de las lecturas más fuertes del año. En el mismo período, los beneficios corporativos mostraron un incremento superior al 4%, confirmando que el crecimiento no fue solo nominal ni concentrado en pocos sectores.
A esto se sumó un desempeño robusto del sector servicios, que representa la mayor parte de la economía estadounidense. El índice ISM de servicios cerró diciembre de 2025 claramente en zona de expansión, con nuevos pedidos creciendo a un ritmo elevado y un mercado laboral que siguió creando empleo. Para las empresas, esto implica demanda activa y capacidad de sostener ingresos al comenzar el nuevo año.
Qué espera el consenso para 2026
Las proyecciones para 2026 elaboradas por los principales organismos internacionales coinciden en un escenario de crecimiento moderado pero firme:
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El Fondo Monetario Internacional proyecta una expansión cercana al 2,0% del PIB real.
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Naciones Unidas maneja una previsión similar para la economía estadounidense.
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La OCDE ubica el crecimiento algo por debajo, en torno al 1,7%, dentro de un escenario de normalización tras el fuerte ciclo pospandemia.
Desde la Reserva Federal, el mensaje sigue centrado en el control de la inflación y en una política monetaria todavía restrictiva. Sin embargo, las proyecciones oficiales de tasas muestran un sendero hacia niveles más bajos en 2026 en comparación con los máximos recientes, un factor clave para el costo de financiamiento y la valuación de las compañías.
El dato que más miran los mercados: utilidades
Más allá del PIB, el indicador que define el clima para las empresas es la evolución de las ganancias. En este punto, las estimaciones de mercado son claras. Los cálculos agregados para el S&P 500 anticipan que las utilidades crecerán alrededor de 15% en el año calendario 2026, con ingresos avanzando por encima del 7%.
Estas previsiones no surgen de un solo sector aislado. Tecnología, comunicaciones, salud y consumo discrecional aparecen entre los principales motores del crecimiento de beneficios, mientras que la industria y los servicios ligados a infraestructura digital sostienen un nivel elevado de inversión.
El propio cierre de 2025 refuerza esta lectura: las estimaciones de ganancias trimestrales mostraron avances de un dígito alto, confirmando una tendencia que llega viva al inicio de 2026.
Qué dicen los analistas y economistas
Diversas voces reconocidas del análisis económico coinciden en que la actividad empresarial mantiene impulso. Desde los relevamientos privados de actividad se destaca que las empresas de servicios siguen reportando expansión y que las presiones de costos, si bien presentes, no han frenado la demanda.
En el frente de la inversión, especialistas del sector construcción subrayan el peso creciente de los data centers y de la infraestructura asociada a la digitalización y la inteligencia artificial. Este tipo de proyectos no solo impacta en el corto plazo, sino que define un piso de gasto de capital para varios años.
Desde los organismos multilaterales, el foco está puesto en la capacidad de la economía estadounidense para crecer incluso en un contexto de tasas más altas que el promedio histórico reciente, apoyada en productividad, innovación y un mercado interno de gran escala.
Dónde se concentra el crecimiento empresarial
Al comenzar 2026, hay tres ejes que aparecen de forma recurrente en los reportes corporativos y en los análisis sectoriales:
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Servicios con demanda sostenida, especialmente en actividades profesionales, salud, tecnología y entretenimiento.
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Inversión en infraestructura digital, con protagonismo de centros de datos, redes y equipamiento tecnológico.
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Normalización gradual de la política monetaria, que mejora las expectativas de financiamiento y planificación de largo plazo.
Un año que arranca mejor de lo que dice el relato pesimista
Los datos disponibles a comienzos de 2026 describen una economía que sigue creciendo, empresas que vienen de aumentar beneficios y un consenso de mercado que espera un nuevo salto en utilidades. Con proyecciones de crecimiento económico entre 1,7% y 2,0% y ganancias corporativas avanzando a tasas de dos dígitos, el escenario que enfrentan las compañías estadounidenses dista de ser negativo.
Para inversores, empresarios y analistas, la discusión relevante no pasa por anticipar un año perdido, sino por identificar qué sectores y modelos de negocio capturan mejor este ciclo de crecimiento que, según las cifras, ya está en marcha.


