El parlamento israelí dio un paso más hacia la celebración de nuevas elecciones legislativas, apenas unas semanas después de las últimas, celebradas el 9 de abril, aprobando este martes en primera lectura una ley de disolución que daría lugar a la convocatoria de un nuevo comicio.

El texto ya había sido aprobado en la víspera en lectura preliminar y para ser efectivo debe ser ratificado en segunda y tercera lectura.

Este martes, la ley de disolución obtuvo 66 votos a favor y 44 en contra, indicó el sitio de la Knesset (parlamento).

En la lectura preliminar fue aprobado por 65 votos a favor, 43 en contra y seis abstenciones.

De ser definitivamente aprobada, la ley fija las nuevas elecciones para el 17 de septiembre.

La presentación de ese texto se debe a la imposibilidad del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de lograr un acuerdo para formar un gobierno de coalición, para lo cual tiene plazo hasta el miércoles por la noche.

Celebrar nuevas elecciones de manera tan rápida sería algo sin precedentes en Israel, y existe preocupación por el costo y la prolongada parálisis política que implicaría.

Sería también un duro revés para Netanyahu, quien el lunes recibió el apoyo de su cercano aliado el presidente estadounidense Donald Trump.