John MacArthur (1939–2025): Un siervo fiel que ha entrado a la presencia del Señor
El lunes 14 de julio de 2025, a la edad de 86 años, falleció el pastor, maestro y autor John Fullerton MacArthur Jr., tras complicaciones por neumonía. Durante más de cinco décadas sirvió con fidelidad en la Grace Community Church, en Sun Valley, California, hasta 2024
Su partida marca el fin de una era en la predicación bíblica contemporánea, pero también celebra el legado de un hombre que dedicó más de cinco décadas a la enseñanza fiel de las Escrituras y al pastoreo incansable del pueblo de Dios.
John MacArthur fue durante más de cincuenta años el pastor principal de la Grace Community Church, ubicada en Sun Valley, California. Asumió el liderazgo de esta congregación en 1969 y desde entonces su ministerio se caracterizó por una predicación expositiva rigurosa, centrada exclusivamente en la Palabra de Dios, versículo por versículo, sin concesiones a las modas culturales o las corrientes teológicas pasajeras. A través de su voz firme y su compromiso inquebrantable con las Escrituras, MacArthur se convirtió en una referencia global en el mundo evangélico reformado.
Además de su labor pastoral, John MacArthur fundó y dirigió el ministerio “Grace to You”, que difundió su predicación a millones de personas mediante la radio, televisión, podcasts y publicaciones impresas. Su ministerio cruzó fronteras e idiomas, influenciando a generaciones de creyentes, líderes, pastores y estudiantes de la Biblia en todo el mundo. Fue autor o editor de más de 150 libros, entre los cuales destaca la Biblia de Estudio MacArthur, una obra monumental que ha sido traducida a varios idiomas y que ha guiado a incontables cristianos en su comprensión del texto sagrado.
MacArthur también se desempeñó como presidente del The Master’s Seminary y The Master’s University, donde formó a miles de pastores y líderes comprometidos con la predicación bíblica fiel. Su influencia se multiplicó a través de sus alumnos, muchos de los cuales ahora lideran iglesias en todos los continentes. Su enseñanza se centró siempre en la suficiencia de las Escrituras, la soberanía de Dios, la autoridad del evangelio y la centralidad de Cristo.
El anuncio de su delicado estado de salud se hizo público el sábado 13 de julio, cuando durante el servicio dominical en Grace Community Church, el pastor asociado Tom Patton informó a la congregación que el Dr. MacArthur había sido internado por una neumonía severa. El llamado a oración fue inmediato y global. Muchos seguidores y colegas en la fe elevaron súplicas por su recuperación, sabiendo que, como expresó el mismo Patton, MacArthur se encontraba “a las puertas de la eternidad, donde podría pronto estar cara a cara con su Salvador”.
Durante los últimos meses, MacArthur había atravesado diversos tratamientos médicos. A mediados de 2024, fue sometido a cirugías relacionadas con el corazón, los pulmones y los riñones, lo que limitó su participación regular en el púlpito. Sin embargo, aún en medio de la debilidad física, seguía comprometido con el ministerio y no dejó de orar, aconsejar y enseñar en privado.
John MacArthur deja una familia que también ha sido parte de su ministerio: su esposa Patricia, con quien compartió más de 60 años de matrimonio, sus cuatro hijos, quince nietos y nueve bisnietos. Su hogar fue un testimonio de fidelidad no solo en el ámbito público, sino también en lo privado, reflejando los valores del evangelio que predicó toda su vida.
La iglesia Grace Community Church ha expresado su dolor, pero también su esperanza: “El pastor MacArthur ha peleado la buena batalla, ha acabado la carrera y ha guardado la fe”, declaró uno de los ancianos de la iglesia, citando 2 Timoteo 4:7. “Ahora le espera la corona de justicia que el Señor, juez justo, le dará en aquel día”.
La comunidad cristiana internacional ha comenzado a enviar sus condolencias, agradecimientos y homenajes. Desde Latinoamérica hasta Asia, pasando por Europa y África, pastores y ministerios están compartiendo testimonios de cómo las enseñanzas de MacArthur impactaron sus vidas y fortalecieron sus iglesias. No fue un líder mediático en el sentido moderno, pero fue una voz profética que no se desvió ni a derecha ni a izquierda, proclamando incansablemente la verdad del evangelio.
En este tiempo de duelo, también es tiempo de acción de gracias. El pueblo de Dios se une no solo para llorar, sino para dar gloria al Señor por haber levantado a un siervo como John MacArthur, cuya vida fue un faro de convicción doctrinal, de integridad pastoral y de firmeza bíblica.
Mientras la iglesia que pastoreó se prepara para rendirle homenaje en los próximos días, sus palabras, grabadas en miles de mensajes y libros, seguirán siendo escuchadas. Como él mismo solía decir: “El deber del predicador no es ser original, sino ser fiel”. Y fiel fue, hasta el final.
La esperanza cristiana que él tanto predicó ahora se vuelve experiencia eterna para su alma. Hoy, John MacArthur ha entrado en el gozo de su Señor.


