En lo que va de 2019, México rompió récord en la devoluciones de migrantes a centroamérica, así lo señaló la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), destacando que “en los primeros siete meses del año fiscal 2019, la cantidad de aprehensiones en la frontera con México superó la cifra total del año fiscal 2018, en un 16 por ciento”.

En el estudio “Tendencias Migratorias en Centroamérica, Norteamérica y el Caribe”, el organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reveló que solo en el primer semestre de 2019, México regresó a 130,985 migrantes a los países considerados dentro del Triángulo Norte, conformado por El Salvador, Guatemala y Honduras.

De acuerdo con la agencia estatal Notimex, el número de migrantes retornados contrasta con los datos registrados durante todo 2017, cuya cifra ascendió a 141,828 personas, mientras que para el 2018, el número de centroamericanos devueltos a sus países fue de 196,61 personas. Eso significa que los casi 131,000 inmigrantes indocumentados que llegaron a México por la frontera sur fueron devueltos a sus países originarios.

Los resultados arrojados por la investigación muestran que la mayoría de los migrantes abandonaron sus hogares en busca de mejores condiciones de vida, por la inseguridad que representa vivir en sus comunidades, o por reunirse con sus familiares en Estados Unidos. Las cifras señalan que el 79% dejó sus lugares de origen para mejorar sus condiciones de vida, el 45% por la violencia e inseguridad y el 2% por reencontrar a sus familiar. Además, en un 27% de los casos hay más de una causa.

Desde octubre de 2018, se intensificó el flujo de miles de migrantes provenientes en su mayoría de Centroamérica que atraviesan México con el objetivo de llegar a Estados Unidos.

A raíz de este éxodo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció a finales de mayo la imposición de aranceles a todos los productos mexicanos como castigo por no frenar la migración. Derivada de la presión económica, México negoció con el país vecino medidas extraordinarias para contener la migración.

El 7 de junio se anunció que dicho acuerdo implicaría el despliegue de miles de efectivos de la Guardia Nacional a lo largo de la frontera sur y norte para controlar el fenómeno migratorio. Esto se ha reflejado en una baja del 36.2% en el número de migrantes que llegan a Estados Unidos desde México.

Unido a ello, el gobierno mexicano diseñó un plan de desarrollo económico para Centroamérica a fin de frenar la migración forzada.