A principios de septiembre, la abogada y ex banquera estadounidense Adrienne Arsht vendió por USD 106,9 millones la espectacular mansión ubicada orillas de la bahía de Vizcaya. La operación, que estableció un nuevo récord para el condado de Miami-Dade, fue manejada con estricto hermetismo pero ahora se conoció la identidad del comprador: el inversor multimillonario de Citadel, Kenneth C. Griffin.

El nuevo dueño de la propiedad es una de las 50 personas más ricas del mundo, con un patrimonio personal que supera los USD 20 mil millones.

En junio pasado, Griffin había anunciado el traslado de la sede de su empresa desde Chicago a Miami por la inseguridad. “La compañía ha tenido dificultades para conseguir personal en Chicago, dado el aumento en la violencia. El talento quiere vivir en ciudades seguras”, explicaba entonces el vocero de la emprea Zia Ahmed, vocero de Citadel… Ahora, el magnate podrá manejar la companía relocalizada -uno de los principales fondos de inversión de los EEUU- desde esta imponente mansión.

La propiedad, la primera residencial en superar la marca de USD 100 millones en Miami-Dade, consta de dos casas de dos pisos construidas en dos parcelas unidas en una de las zonas más exclusivas de Miami, Coconut Grove.

La mansión cuenta con 2.325 metros cuadrados y está situada en un terreno de 1,62 hectáreas, con un frente costero de 122 metros.

Según The Real Real, entre las 2 casas suman 12 dormitorios, 13 baños y un cuarto de aseo.

La casa principal, llamada Indian Spring, fue inaugurada en 1999 y es obra de José Gelabert-Navia, ex decano de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Miami.

Cuenta con un comedor con capacidad para más de 20 invitados y un garaje para seis autos con un apartamento y oficina en el piso superior, piscina y cancha de tenis.

La otra residencia, Villa Serena, fue construida en 1913 y está incluida en el Registro Nacional de Lugares Históricos de EEUU.

Su primer propietario fue William Jennings Bryan, que fue secretario de Estado de EEUU y tres veces candidato presidencial.

The Real Real indicó que, según los registros del condado, Arsht compró en 1996 por 4 millones de dólares el sitio donde se construyó la casa más nueva y luego pagó 12 millones de dólares en 2007 por la casa histórica, según los registros.

Arsht, que fue presidenta de TotalBank, es una importante mecenas de las artes.De hecho, la finca de Coconut Grove se conoce como la “embajada” del sur de Florida, ya que Arsht ha recibido a líderes estadounidenses y mundiales en su casa. Ahora, se transformará en el centro de operaciones del dueño de Citadel.

“Estoy orgullosa de dejar su legado a las próximas generaciones”, aseguró Arsht en un comunicado. Y agregó: “¡Que ellos también disfruten de las impresionantes vistas!”.

“Quita el aliento”, así describió el diario CBS la propiedad, que fue calificada como la residencia más costosa puesta a la venta en la historia de Miami.