Esta canción nació en un tiempo devocional de Gilberto, leyendo el salmo 103 y la revelación de que en los momentos difíciles debemos adorar a Dios y darle gracias a pesar de las circunstancias.

“Yo tengo que decirle mi mente y a mi voluntad, aún a mi cuerpo: bendice alma mía al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios. Es una canción que me recuerda que el más beneficiado de estar en la presencia de Dios y de buscar y dar alabanzas soy yo”.

 

El pastor Danilo Montero conoció a Gilberto Daza en medio de un concierto en el que Danilo lo vio cantando y luego se acercó a él y le dio una palabra de parte de Dios con la confirmación de su llamada de servicio a Dios con la música. Y ahora, más de 9 años después de conocerse, se encuentran para cantarle a Dios y grabar el video que ya está disponible en el canal de YouTube de Gilberto.