En su consultorio en el norte de Bogotá, el endocrinólogo Iván Darío Escobar recibe a diario decenas de pacientes diabéticos y otros que están a punto de que se les diagnostique esta enfermedad, que afecta a cerca de 425 millones de personas en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. Son más de 4 millones los colombianos con este diagnóstico.

Al revisar la historia de quienes ya padecen el mal y la de aquellos en alto riesgo, siempre llega a la misma conclusión: todos han tenido pésimos hábitos de vida y sufren de sobrepeso; todos se han excedido con comidas altamente calóricas (excedida en grasas saturadas, harinas y azúcares) y no han hecho actividad física a lo largo de su vida. A eso se le suma que un alto porcentaje de pacientes han consumido cigarrillo y alcohol.

Y, aunque procura ‘no machacarles’ la vida al decirles que se ganaron la diabetes por esos hábitos tan dañinos, sí les da un mensaje general: “Eviten que sus hijos sigan su ejemplo”.

Por eso –sigue Escobar, director del Instituto de Diabetes y Endocrinología y directivo de la Fundación Colombiana de Obesidad–, el mensaje del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora mañana 14 de noviembre, es a prevenir desde la familia.

Se refiere a la diabetes tipo 2, aquella que se adquiere por malos hábitos. De hecho, la Federación Internacional de Diabetes señala que la diabetes tipo 2, no obstante ser prevenible en gran medida, representa la mayoría de casos.

“Los niños deben crecer en un ambiente saludable, con adecuada alimentación, rica en verduras y frutas. Que coman en casa. Porque están comiendo por fuera, y eso implica alimentos supercalóricos”, recomienda. Y también se les debe fomentar la actividad física como un estilo de vida, como una actividad entretenida, y no como una obligación.

“Pero, sobre todo, los niños necesitan el ejemplo de los padres. Los hijos hacen lo que hacen los papás. Y si el papá es sedentario, se alimenta mal y se la pasa todo el día en la casa viendo televisión, el niño hará exactamente lo mismo”, añade el especialista.

El endocrinólogo Iván Escobar presume de sus tres hijos, que pertenecen a la Selección Colombiana de Hockey.

“Desde pequeños me los llevaba a trotar, a hacer ejercicio, y hoy son grandes atletas. Y, sobre todo, son personas muy sanas”, añade. Las familias tienen un papel clave al abordar los factores de riesgo modificables para la diabetes tipo 2 y deben contar con educación, recursos y entornos para vivir un estilo de vida saludable, según destaca la Fundación para la Diabetes de España.

Y añade que todas las familias se ven potencialmente afectadas por esta enfermedad, bien sea por los costos y las barreras de acceso a los medicamentos y tratamientos o por los cambios que se deben dar en el hogar –en especial con la comida– cuando hay una persona con este diagnóstico.

Dicha organización resalta que una de cada dos personas que actualmente viven con diabetes no está diagnosticada. “Y el diagnóstico y el tratamiento tempranos son claves para prevenir las complicaciones de la diabetes y lograr resultados saludables”.

También alerta sobre la falta de información acerca de la prevención y el manejo de esta enfermedad en el ámbito familiar. Escasamente uno de cada cuatro miembros tiene acceso a programas de educación sobre la diabetes.

“Se ha demostrado que el apoyo familiar en el cuidado de la diabetes tiene un efecto sustancial en la mejora de los resultados de salud para las personas con diabetes. Por lo tanto, es importante que todas las personas con diabetes y sus familias tengan acceso a la educación y el apoyo continuo en materia de autocontrol para reducir el impacto emocional de la enfermedad, que puede dar lugar a una calidad de vida negativa”, resalta esta organización española.

Sobre la alimentación, Amanda Páez, presidenta de la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo, reitera que un estilo de alimentación saludable es fundamental para la prevención.

“Debe ser un estilo balanceado, que incluya los tres componentes básicos de la alimentación en el ser humano: proteínas, carbohidratos y grasas, de manera apropiada.

“Este tipo de dieta de las personas que están en riesgo de sufrir diabetes debe ser dirigido por su médico tratante o una nutricionista. No se recomienda que sigan dietas que no estén avaladas por el médico o la nutricionista”, afirma.

Para que sean dietas adecuadas, añade esta endocrinóloga de la Universidad Nacional, hay que hacer una composición de los tres nutrientes específicos con el fin de que no se recargue el consumo de carbohidratos, que son los alimentos que afectan negativamente al paciente diabético.

Se ha demostrado que medidas simples relacionadas con el estilo de vida son eficaces para prevenir la diabetes tipo 2 o retrasar su aparición. Siga estos consejos:

– Alcance y mantenga un peso corporal saludable.

– Manténgase activo físicamente: al menos 30 minutos de actividad regular de intensidad moderada la mayoría de los días de la semana; para controlar el peso puede ser necesaria una actividad más intensa.

– Consuma una dieta saludable que evite el azúcar y las grasas saturadas.

– Evite el consumo de tabaco, pues aumenta el riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

– Planee en familia a la hora de hacer mercado y adquiera frutas, verduras y otros alimentos saludables.

– Cocine en familia.

– Es clave que padres e hijos practiquen algún deporte.

Fuente: OMS