Matt Hepburn, investigador especializado en enfermedades infecciosas y coronel retirado del Ejército que trabaja en el Pentágono, sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos ubicado en el Condado de Arlington, Virginia, reveló que el organismo gubernamental se encuentra en pleno desarrollo de un microchip que permitiría detectar el virus SARS-CoV-2 al inyectarlo en la piel de las personas.

“Se pone debajo de la piel y eso te dice que hay reacciones químicas dentro del cuerpo, y esa señal significa que vas a tener síntomas mañana”, explicó, en una entrevista concedida al prestigioso programa televisivo estadounidense “60 minutes” de la señal CBS.

“Es como una luz de ‘revisar el motor’”, agregó Hepburn, y señaló que aquellos con el chip “obtendrían la señal, luego se autoadministrarían una extracción de sangre y se analizarían en el lugar”, añadió el doctor en medicina por la Universidad de Duke.

“Podemos tener esa información en tres a cinco minutos”, continuó Hepburn, y agregó: “A medida que acorta ese tiempo, a medida que diagnostica y trata, lo que hace es detener la infección en seco”.

Hepburn explora los bloques de construcción clave necesarios para abordar las amenazas de una pandemia, después de jubilarse de 23 años de servicio en el ejército de los Estados Unidos como médico de enfermedades infecciosas, Matt Hepburn actualmente lidera un esfuerzo para el Departamento de Defensa llamado “Tecnologías Habilitadoras”, que desarrolla rápidamente nuevas vacunas y tratamientos contra futuros desafíos de este pido de afecciones de rápida propagación.

El científico también precisó que el DARPA ha desarrollado un filtro para eliminar el virus de la sangre a través de una máquina de diálisis, y que la FDA lo ha aprobado y ya se ha utilizado en 300 pacientes.

El informe también mostró cómo el Pentágono tiene cientos de muestras de tejido de soldados y marineros infectados con patógenos en todo el mundo, incluida la gripe española de 1918 que mató a millones de personas en todo el mundo.

Otro investigador del Pentágono, el doctor Kayvon Modjarrad, director de la subdivisión de Enfermedades Infecciosas Emergentes del Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed también destacó que el ejército norteamericano está desarrollando una vacuna de talla única para COVID, y comentó: “Esto no es ciencia ficción, es un hecho científico”.

“Tenemos las herramientas, tenemos la tecnología, para hacer todo esto ahora mismo” , dijo y explicó que el objetivo es vacunar a las personas contra virus potencialmente mortales que aún no han aparecido.

“Estaremos protegidos contra virus asesinos que no hemos visto o ni siquiera imaginado”, declaró Modjarrad.

De acuerdo al especialista, “nuestra idea es no solo hacer una vacuna para este virus, estamos tratando de hacer una vacuna para toda la familia de coronavirus. Este es el núcleo de nuestra vacuna. Diseñamos el ´splike’ para que podamos unirlo a esta proteína”.

Si su concepto, que ahora se encuentra en plenos ensayos clínicos, resulta exitoso, el doctor Modjarrad dice que en cinco años una sola vacuna podría vencer a todos los coronavirus: eso significa muchos resfriados comunes, la cepa mortal que causa esta pandemia.

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa, más conocida por su acrónimo DARPA, proveniente de su nombre original en inglés Defense Advanced Research Projects Agency, es una entidad del Departamento de Defensa de Estados Unidos responsable del desarrollo de nuevas tecnologías para uso militar. Fue creada en 1958 como consecuencia tecnológica de la Guerra Fría y de la que surgieron los fundamentos de ARPANET, red que dio origen a Internet.