Con un gasto actualmente que supera a la patología oncológica y cerebrovascular de forma conjunta, y un incremento exponencial en el número de casos, las demencias son el principal reto al que se enfrentan nuestros sistemas sociosanitarios. Aunque en la clínica aún no contamos con tratamientos que modifiquen el curso de estas enfermedades en la última década se ha avanzado mucho en su diagnóstico.

Hasta hace poco tiempo tan sólo podíamos diagnosticar la enfermedad de Alzheimer -la causa más frecuente de demencia- cuando el paciente perdía su autonomía para las actividades de la vida diaria. Sin embargo, actualmente somos capaces de identificar a aquellos individuos que están en alto riesgo, o que están en estadios muy iniciales de la enfermedad-en los que el paciente aún conserva toda su autonomía. Esto nos permitirá en un futuro aplicar terapias de forma muy precoz o incluso en individuos asintomáticos que ya presenten los cambios patológicos del Alzheimer en su cerebro. De forma análoga a como disminuimos las cifras del colesterol para prevenir un infarto de miocardio o un ictus, se podrá plantear disminuir los depósitos cerebrales de las proteínas asociadas al Alzheimer para retrasar o prevenir su aparición. Para que esto sea posible es necesario disponer de test que de forma muy fiable permitan estimar el riesgo individual de desarrollar Alzheimer.

En el comentario editorial publicado online en la prestigiosa revista Neurology, el Dr. Pascual Sánchez-Juan -Unidad de deterioro cognitivo del Hospital Marqués de Valdecilla- junto con la Dra Sudha Seshadri -directora de la línea de neurología del principal estudio epidemiológico del mundo -el Framingham Study- discuten sobre el avance que suponen los estudios secuenciales de cuantificación de amiloide cerebral mediante PET y de cómo la generalización de esta metodología, junto con otros datos clínicos y genéticos, puede ayudar a una estratificación más precisa del riesgo de desarrollar la enfermedad.

El Hospital Marqués de Valdecilla cuenta con una dilatada experiencia en el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer mediante biomarcadores de líquido cefalorraquídeo y de imagen funcional, y el Servicio de Medicina Nuclear- en colaboración con la Unidad de Deterioro Cognitivo del servicio de Neurología- lidera un proyecto para estudiar el valor diagnóstico de la determinación de amiloide cerebral mediante PET PiB de forma secuencial. Los resultados de este proyecto se prevé que puedan suponer un avance importante en la predicción individual de riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer.