Los casos de COVID-19 en el mundo vuelven a subir y Europa es de nuevo el epicentro de la pandemia y se encuentra en un “punto crítico”, asegura la Organización Mundial de la Salud.

“Veintidós meses desde que se notificaron los primeros casos de COVID-19, y casi un año desde que se aprobaron las primeras vacunas, los casos notificados y las muertes por COVID-19 están aumentando de nuevo”, dijoel director general de la Organización.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus también recordó que ya se han registrado más de cinco millones de muertes, aunque “sabemos que la cifra real es mayor”. Y destacó que la pandemia no está acabada cuando destacó que “seguimos perdiendo a más de 50.000 de nuestros hermanos y hermanas cada semana”.

El doctor Tedros dijo que es algo que “no debería estar pasando” porque tenemos las herramientas para evitarlo.

En todo el mundo, 56 países de todas las regiones reportaron un aumento en el número de muertes superior al 10%.

En las últimas cuatro semanas, Europa ha experimentado un aumento superior al 55% en los nuevos casos de COVID-19. La agencia de la ONU destacó como más preocupante el «rápido» aumento de contagios en las personas mayores, y que el 75 % de las muertes son de gente de más de 65 años.

Además, el porcentaje de ingresos hospitalarios se ha duplicado además en la última semana.

A pesar de que el número de casos de COVID-19 es casi récord, las nuevas muertes se sitúan aproximadamente en la mitad de los niveles máximos de hace un año. Esto refleja los efectos de la vacunación.

En Europa y Asia Central se han administrado mil millones de dosis, pero la cobertura es muy dispar. Por término medio, el 47% de la población tiene la pauta completa, pero mientras que ocho países han superado ya el 70% de cobertura, en dos la tasa sigue siendo inferior al 10%. En los lugares en los que la aceptación de la vacuna es baja -en muchos países del Báltico, Europa central y oriental, y los Balcanes- las tasas de ingreso hospitalario son elevadas.

El alto funcionario indicó que no se puede acabar con la pandemia sin vacunas, pero las vacunas por sí solas no acabarán con la pandemia. Las vacunas no sustituyen la necesidad de medidas sociales y de salud pública, sino que las complementan.

El distanciamiento físico, el evitar los espacios concurridos, las mascarillas, la ventilación, la higiene de las manos y otras medidas eficaces de salud pública siguen siendo importantes en todos los países.

“Cada país debe seguir ajustando y adaptando su estrategia”, concluyó.