. De otro lado, hubo situaciones que ameritaron de nosotros fe y otras en las cuales nos costó mantener la fe, pero lo más importante, es saber que a pesar de todo DIOS ha sido fiel.

Y es que si por un momento nos pusiéramos a pensar de todas las veces que le fallamos a DIOS, llegaríamos fácilmente a la conclusión de que no mereceríamos tan siquiera estar terminando este año, sin embargo, a pesar de nuestros errores DIOS ha sido bueno con nosotros.

Estos días nos sirven para meditar sobre cómo hemos invertido nuestra vida en este año. Qué cosas buenas hicimos y qué cosas debemos mejorar; días para preguntarnos sobre si estaremos viviendo de tal forma que DIOS se sienta orgulloso de nosotros o estamos viviendo de una forma en la que nosotros nos sentimos avergonzados de cómo la estamos viviendo.

Hoy es un buen día para reconocer, con total sinceridad delante de DIOS, la vida que hemos llevado durante todo este año y si hay necesidad de mejorar muchos aspectos proponernos en nuestro corazón, comenzar a vivir de la forma que más le agrada a DIOS.

Hoy podemos proponernos no volver a cometer en este nuevo año que va a comenzar los mismos errores que cometimos en este que estamos terminando. Los errores sirven para eso, para hacernos mejores, para enseñarnos las formas de cómo no hacer las cosas y de cada uno de ellos debemos aprender.

Demos gracias a DIOS en todo lo que hemos vivido porque de una u otra manera hemos podido aprender algo y muchas de las situaciones que vivimos, nos sirvieron para acercarnos más a DIOS. Por eso y más, debemos agradecerle a DIOS por lo bueno que ha sido con nosotros.

Aprendamos a no cometer los mismos errores, pero sobre todo, entreguémonos completamente a DIOS para que siempre Él sea nuestro guía y que nuestra voluntad se doblegue y obedezca únicamente al Señor DIOS Todopoderoso.

La humanidad está con dolores de parto y la Luz quiere ver el mundo con la novedad de quien nace y con la profundidad del amor maternal. Pero hay gente que tiene miedo a salir de la caverna materna, escondiéndose de la ternura de DIOS: desafiante, abierta a la vida, con dolor por la nueva atmósfera menos caliente y más vulnerable que la de la placenta de los conformismos.

Es cierto que existe el deseo compartido y tarjeteado de felicidad y de vida, pero también hay mucho temor a dejarse tocar por la brisa suave o la fuerza inquietante del corazón amoroso y palpitante de DIOS, que no invade pero sí abraza, no impone pero sí contempla, no deslumbra pero sí desenmascara Estamos a tiempo de arrepentirnos por la tentación de comprar la alegría y la navidad. No es tiempo para comprar a DIOS y al Amor, sino para compartir, contemplar, testificar, lanzar el grito del recién nacido que perdió el miedo a Vivir y a dejarse acurrucar confiadamente por los brazos de la Vida.

Demos pasos itinerantes hacia el establo, acompañando a los sin techo, que se calientan con la alabanza, abren los ojos estupefactos ante la fragilidad humilde del Niño y cuentan apasionados que DIOS no está encerrado en sus seguridades todopoderosas ni brinda deseos incumplibles, pues ha nacido y es el DIOS con nosotros, vecino y amigo, donándose, hermano confraternizando con la creación y con cada viviente; es el Niño de Belén y Jesús de Nazaret y el Hijo Discípulo de la Vida Encarnada.

Que este próximo año traiga consigo el cambio necesario en nuestra vida y que la palabra de nuestro DIOS, nos acompañe siempre he ilumine nuestra entrada y salida, para que tengamos un año lleno de bendición y que podamos testificar al final de estos 365 días, que la gracia – favor y misericordia de nuestro querido DIOS, estuvo con nosotros cada día.

SEAN GRANDEMENTE BENDECIDOS / FELIZ NAVIDAD y PROSPERO NUEVO 2019 ¡!

Ps. Mauricio Quintana