1- Realizar un examen completo cada año: a pesar de creer que tenemos una buena visión, el oftalmólogo, haciendo un examen completo con dilatación de pupilas, es el único que puede determinar si los ojos están sanos o no. Muchas afecciones oftalmológicas son silenciosas, de forma que para cuando notemos los síntomas, la visión puede estar parcialmente limitada. Esto es cierto para enfermedades que pueden llevar potencialmente a la ceguera, como la degeneración macular relacionada con la edad, el melanoma ocular o el glaucoma. Los oftalmólogos pueden detectar una enfermedad ocular de forma temprana y tomar medidas para proteger su visión. Además, los ojos son las ventanas que permiten ver la actividad en vivo de los vasos sanguíneos, nervios y tejidos conectivos de todo su organismo. Las anomalías detectadas en los ojos suelen ser los primeros signos de una enfermedad que se oculta en algún otro lugar, indica la Academia Americana de Oftalmología.

2- Protección en deportes y actividades: determinadas actividades pueden poner en peligro la salud de los ojos; por eso es importante ponerse algún tipo de protección.  Evitaremos los baños con las lentes de contacto puestas, ya que se puede contraer infecciones con más facilidad y tomaremos el sol con precaución y con los ojos cerrados.

3- Gafas de sol: aparte de ser un accesorio de moda, la función más importante de las gafas de sol es la de proteger los ojos de los rayos ultravioletas. Las más recomendables son aquellas que bloquean del 99% al 100% de la radiación UV-A y UV-B. El Colegio Nacional de Opticos-Optometristas aconseja adquirir gafas de sol homologadas en los establecimientos sanitarios de óptica para el periodo estival.

4- Descanso y relajación: pasar mucho tiempo frente al ordenador o con la vista fija en algún punto provoca que los ojos se puedan cansar. Cambiar el foco de visión y parpadear de forma seguida durante varios segundos ayuda a relajar la vista en esos casos.

5- Cuidado con el maquillaje: aplicar los productos suavemente y desmaquillarse antes de ir a dormir. Las partículas que quedan alrededor del ojo pueden provocar molestias, irritaciones e infecciones.

6- Educación: concienciar a los niños desde pequeños de la importancia de un correcto cuidado de los ojos ayuda a una buena salud ocular en un futuro. Además, previene el deterioro de la vista a temprana edad.

7- No frotarse: ante una contaminación ocular, ya sea por una sustancia química o un cuerpo extraño, es aconsejable lavarse inmediatamente los ojos con abundante agua e ir al oftalmólogo; nunca hay que frotárselos con las manos.  Además, hidrataremos los ojos con lágrimas artificiales para evitar la excesiva sequedad ocular provocada por el calor y los aires acondicionados.

8- No fumar: el consumo de tabaco puede aumentar el riesgo a desarrollar degeneración macular, cataratas y daño en el nervio óptico, pudiendo acabar cualquiera de estas afecciones en ceguera.

9- Un peso saludable: el sobrepeso favorece la posibilidad de tener diabetes y otras enfermedades que pueden llevar a una pérdida de visión.

10- Comer correctamente: además de las zanahorias, seguir una dieta rica en frutas y vegetales es recomendable para mantener los ojos sanos. También debemos comer pescados altos en ácidos grasos omega 3, como el salmón, el atún o el mero.