El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país tomará el control de Groenlandia “de una forma u otra”, al considerar que, de no hacerlo, Rusia o China aumentarían su influencia sobre la isla. La declaración fue realizada el domingo ante periodistas a bordo del Air Force One.

Trump argumentó que el control del territorio autónomo, que pertenece a Dinamarca y es rico en recursos minerales, resulta crucial para la seguridad nacional estadounidense, en un contexto de creciente actividad militar rusa y china en el Ártico, aunque ninguno de esos países ha presentado reclamos formales sobre la isla.

“Si no tomamos Groenlandia, Rusia o China lo harán, y no voy a permitir que eso ocurra”, afirmó el mandatario. Más tarde, durante una reunión con ejecutivos del sector petrolero en la Casa Blanca, reiteró que Estados Unidos intervendrá en la situación de Groenlandia “les guste o no” y sostuvo que estaría dispuesto a alcanzar un acuerdo con el territorio autónomo danés. Sin embargo, insistió: “De una forma u otra, vamos a tener Groenlandia”.

“Cuando la poseemos, la defendemos”, agregó Trump, al subrayar la necesidad de un control directo sobre la isla.

Las declaraciones generaron preocupación en Dinamarca y entre otros aliados europeos. Groenlandia ocupa una posición estratégica entre América del Norte y el Ártico, y alberga una base militar estadounidense desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Durante el mismo intercambio, Trump afirmó que valora la relación con Dinamarca y describió a sus dirigentes como personas amables, además de expresar afinidad personal con el país. No obstante, cuestionó el actual estatus de autonomía de Groenlandia bajo soberanía danesa y remarcó la importancia de que Estados Unidos ejerza un control efectivo del territorio por razones estratégicas.

Groenlandia fue colonia danesa hasta 1953 y obtuvo autonomía 26 años después. Actualmente, contempla la posibilidad de revisar sus vínculos con Dinamarca. Sin embargo, la mayoría de la población y de los partidos políticos locales ha manifestado que no desea quedar bajo control estadounidense y defiende el derecho de los groenlandeses a decidir su propio futuro.

“Groenlandia debería hacer un trato, porque no quiere ver a Rusia o China tomar el control”, sostuvo Trump, al tiempo que minimizó la capacidad defensiva de la isla. “¿Saben cuál es su defensa? Dos trineos tirados por perros”, dijo, en contraste con el poder militar de Rusia y China, que —según afirmó— cuentan con “destructores y submarinos por todas partes”.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió la semana pasada que cualquier intento de Estados Unidos de tomar Groenlandia por la fuerza destruiría 80 años de cooperación y vínculos de seguridad transatlánticos. Trump desestimó esa advertencia y señaló que, si la situación afecta a la OTAN, será un problema de la alianza, al tiempo que afirmó que Groenlandia “necesita mucho más a Estados Unidos de lo que Estados Unidos la necesita a ella”.